Jacinta Caracol

Posted on Actualizado enn

Resultado de imagen para caracol de colores

Jacinta Caracol vivía con su familia en el fondo de un jardín, cerquita del macetero de las flores de azúcar.   Todas las tardes, cuando comenzaba a caer el sol, ellos salían a dar un paseo, todos juntos rodando como caramelos redondos, sin alejarse mucho de su casa.

Una tarde, Jacinta salió sola y andaba  entre las margaritas cuando comenzaron a caer gruesas gotas del cielo.  Apuró el paso, pero la lluvia igual la alcanzó.   Jacinta decidió sacarse el caparazón y ponerlo a secar sobre una hoja de violetas…

A la familia Caracol no le gustaba que se quitara el caparazón.  Le decían:

-Nena, te va a hacer mal andar así. Te podés enfermar.

-Nena, vos sos una Caracol, nuestro mayor orgullo es nuestra casita.

-Nena, es un peligro, te vas a lastimar.

Jacinta se entristecía cada vez que le decían eso, ella se sentía completamente bien y hasta más cómoda.  ¿Pensarían que era fea sin su caparazón? ¿No la querrían más si se se veía diferente?

La cuestión es que ella dejó el caparazón secándose y siguió con su paseo como siempre, pero cuando volvió ¡su caparazón ya no estaba!

Desesperada comenzó a preguntar a uno y a otro.

La mariposa le dijo que en el interior de la casa de los humanos ella había visto caparazones sobre un mueble y Jacinta voló con la mariposa para llegar al lugar donde estaban.  Pero al llegar allí encontró unos viejos caracoles de mar.  Intentó entrar en uno de ellos pero…

-¡Hace mucho ruido! Mejor me lo quito –le dijo a la mariposa.

El sapo le dijo que había visto una cosa parecida a un caparazón en un balde que estaba en el patio de la casa y se ofreció a llevarla.  Saltó el sapo al borde del balde y lo que encontraron fueron unas almejas que estaban en agua con sal.

-¡Salgamos de aquí! -exclamó en seguida Jacinta-, ¡esta agua pica!

El colibrí la encontró llorando.

-¿Qué le voy a decir a mis padres?  Se enojarán mucho… ¡Ya no me van a querer!

-Jacinta, encontré algo que puede ser tu casa –le dijo.  Y la llevó a una rama de la rosa china, donde había un pequeño nido con forma redonda.

-Gracias, colibrí, pero no puedo usar esto como casa, es muy pesado y pincha.

Jacinta muy triste volvía con su familia cuando en el camino escuchó que alguien se reía.  Se asomó entre los helechos y encontró a varios amigos caracoles rodando de la risa.

-Buena broma le jugamos a esa distraída, va a estar toda la semana buscando…

-¡Le viste la cara! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! Se va a llevar un buen reto de los padres… ¡Ja! ¡Ja!

-¡Ustedes! –gritó enojadísima-  ¡Cómo no imaginé que podía ser una broma de ustedes!

-No te enojes, Jacinta.  ¿Qué se siente andar  tan fresquita? ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!

-Se siente mucho mejor que andar molestando a los amigos.

Jacinta tomó su caparazón y se fue.  Pero resulta que cuando intentó volver a entrar en él no pudo hacerlo.  Le molestaba por todos lados, se le resbalaba, le apretaba aquí y allá, le picaba y la hacía andar torpemente.

Jacinta se quitó otra vez el caparazón. Por un rato se quedó quietita a su lado pensando. ¿Y si no lo usaba más? ¿Se enojarían sus padres? ¿Sería la única Caracol sin caparazón?

En eso escucha que alguien le habla:

-Hola, soy Miguel ¿cómo estás?

-Bien, soy Jacinta Caracol –respondió sorprendida, al ver a ese otro caracol todo cubierto de hojas.

-No parecés un caracol ─dijo él.

-Pero lo soy.

Jacinta y su nuevo amigo estuvieron conversando un largo rato y ella le contó que ya no podía usar más su caparazón. No entendía por qué, pero ahora no le iba. El problema era  que no quería ser la única así.

-Acompañame, te voy a presentar a mi familia –dijo él-.

Jacinta y Miguel comenzaron a caminar juntos.  De a poquito se fueron acercando a un tronco donde había otros caracoles iguales a ella.

Ella no salía de la sorpresa, ¡no era la única! Y más se sorprendió cuando Miguel se quitó las hojas de encima y apareció igual a todos los demás.

Jacinta se sintió muy feliz con sus nuevos amigos, tanto que quiso visitarlos todos los días. Pero aún estaba el problema de sus padres, ¿qué dirían?

-Mamá, papá, quiero decirles algo…

Cuando Jacinta les contó que había encontrado nuevos amigos y que esos amigos no usaban caparazón, sus padres se pusieron un poco tristes.

─Nena, esos amigos no son como nosotros.

─Ya sé, papá, pero son buenos y cuando los conozcan los van a querer.

─¿Estás segura de que no te van a alejar de nosotros?

─Eso no va a pasar nunca, yo a ustedes los voy a querer siempre ─dijo Jacinta abrazándolos.

Los Caracol querían tanto a Jacinta que no se enojaron. Su pequeña Jacinta ya no era tan pequeña y podía elegir a sus amigos.

Esa noche se reunieron todos. Hubo baile y mucha comida. Al ritmo de la música los caracoles rodaban y las babosas patinaban. Y cuando ya todos estuvieron cansados, volvieron despacito a sus casas. Algunos se fueron a dormir en sus pequeñas casitas rodantes, otros se fueron a dormir en cuevas en la tierra. Pero todos, sin excepción, se fueron a dormir con muchos sueños.

Meg © Todos los derechos reservados

Resultado de imagen para caracol y babosa dibujoResultado de imagen para caracol y babosa dibujo

Anuncios

2 comentarios sobre “Jacinta Caracol

    David Rubio escribió:
    28 diciembre, 2018 en 8:12 pm

    Estupendo cuento, Mirna. Una historia que nos deja ese mensaje de tolerancia respecto al diferente, ese respeto a las decisiones que conforman la personalidad de cada uno. Nuestro deber como padres de aceptar a nuestros hijos por lo que son. Brillante metáfora, Mirna. Un fuerte abrazo y mis mejores deseos para este 2019 que tenemos a la vuelta de la esquina.

    Me gusta

      mireugen respondido:
      28 diciembre, 2018 en 11:23 pm

      Me alegra que te guste, David. Justamente lo que a veces pasa con los padres e hijos es que no se comprenden mutuamente. A veces uno quiere orientarlos y comete el error de no respetar sus deseos. A veces ellos están confundidos y no saben lo que quieren y creo que lo mejor es acompañarlos.
      Un fuerte abrazo para vos también y que el 2019 sigas cosechando las satisfacciones que te mereces.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s